¡Cuánto tiempo hacía
desde que no te veía!
Y llegaste así,
una vez más,
sin avisar,
como por arte de magia.
Te posaste sin hacer ruido,
-discreta en tu llegada-
sobre mi bloc de dibujo;
mientras yo, abstraído,
jugaba a retratar
mis propias sombras.
Y te vi caminando,
por aquel vertiginoso filo,
como si de
una bella artista circense
te trataras.
Me sorprendí al verte.
Te acaricié
y sonreí
al darme cuenta
que tu presencia
estaba allí
para anunciarme:
La Buena Suerte
..que bonito,una vez más,escrito..que delicadeza..cuanta ternura en tus palabras..para explicar la presencia de ese frágil y simpático animalito..que tan curioso resulta y tan mágico a la vez cuando aparece tan de repente...Suerte..amigo..mio ¡Buena suerte!Un suertudobesazo!
ResponderEliminar